Errores frecuentes en las citas

A la hora de buscar pareja, concertar citas es uno de los medios más utilizados por personas de todas las edades. Éstas pueden ir desde el simple acto de quedar para tomar un café en la barra de un bar hasta organizar una suntuosa cena con la que agasajar a la persona que nos acompaña, por supuesto en uno de los restaurantes más exquisitos de la ciudad. Sin embargo, debemos tener presente en todo momento que existe una serie de errores frecuentes en las citas que hemos de evitar cometer si queremos tener por lo menos una mínima posibilidad de poder volver a salir con la persona que se ha citado.

Malas citas

Algo que es de sobra conocido por todos y que todos debemos tener en cuenta en todo momento, siendo también uno de los aspectos más relevantes, es cuidar mucho nuestros modales, pues una persona con educación llega a cualquier parte.

Hay una serie de comportamientos que se consideran inaceptables y de muy mal gusto, como determinados gestos o manías que todos podemos tener, pero que debemos evitar con todas nuestras fuerzas si queremos causar una buena impresión y tener éxito con nuestra cita, de lo contrario solo conseguiremos demostrar que somos unos ordinarios y mal educados. Procuremos evitar que cosas como meternos el dedo en la nariz o en la oreja empañen una velada que debería ser al menos agradable. Puede que esta advertencia parezca bastante pueril, pero no os podéis imaginar la cantidad de citas que se han arruinado por sentirse demasiado a gusto y comenzar a mostrar este tipo de comportamientos equívocos y groseros.

Otro error que suele ser común y que indudablemente causará una horrible sensación es la de no dejar de hablar. Muchas personas no pueden evitar hablar por los codos, y no es de buena educación no cerrar la boca durante una primera cita. Recordemos que tenemos una boca y dos orejas, lo que ya de por sí nos demuestra que debemos escuchar el doble de lo que hablamos, pues es más importante escuchar y aconsejar que solo hablar. Una cita es para conocerse los dos, y si solo hablara uno, no se alcanzará tal objetivo. En este sentido, lo que también debemos evitar a toda costa es hablar solo de nosotros mismos, pues estaremos reclamando una atención a nuestra persona que genera un ambiente de incomodidad que echará a perder por completo toda la experiencia, y solo demostraría exceso de egocentrismo.

Existen otros asuntos que pueden arruinar una cita, pero estos errores son los más comunes, pero también los más sencillos de evitar con un poco de esfuerzo, pues si con ello conseguimos una segunda cita, pues lo mejor es tratar de llevarlo a cabo.


A la hora de buscar pareja, concertar citas es uno de los medios más utilizados por personas de todas las edades. Éstas pueden ir desde el simple acto de quedar para tomar un café en la barra de un bar hasta organizar una suntuosa cena con la que agasajar a la persona que nos acompaña, por supuesto en uno de los restaurantes más exquisitos de la ciudad. Sin embargo, debemos tener presente en todo momento que existe una serie de errores frecuentes en las citas que hemos de evitar cometer si queremos tener por lo menos una mínima posibilidad de poder volver a salir con la persona que se ha citado.

Malas citas

Algo que es de sobra conocido por todos y que todos debemos tener en cuenta en todo momento, siendo también uno de los aspectos más relevantes, es cuidar mucho nuestros modales, pues una persona con educación llega a cualquier parte.

Hay una serie de comportamientos que se consideran inaceptables y de muy mal gusto, como determinados gestos o manías que todos podemos tener, pero que debemos evitar con todas nuestras fuerzas si queremos causar una buena impresión y tener éxito con nuestra cita, de lo contrario solo conseguiremos demostrar que somos unos ordinarios y mal educados. Procuremos evitar que cosas como meternos el dedo en la nariz o en la oreja empañen una velada que debería ser al menos agradable. Puede que esta advertencia parezca bastante pueril, pero no os podéis imaginar la cantidad de citas que se han arruinado por sentirse demasiado a gusto y comenzar a mostrar este tipo de comportamientos equívocos y groseros.

Otro error que suele ser común y que indudablemente causará una horrible sensación es la de no dejar de hablar. Muchas personas no pueden evitar hablar por los codos, y no es de buena educación no cerrar la boca durante una primera cita. Recordemos que tenemos una boca y dos orejas, lo que ya de por sí nos demuestra que debemos escuchar el doble de lo que hablamos, pues es más importante escuchar y aconsejar que solo hablar. Una cita es para conocerse los dos, y si solo hablara uno, no se alcanzará tal objetivo. En este sentido, lo que también debemos evitar a toda costa es hablar solo de nosotros mismos, pues estaremos reclamando una atención a nuestra persona que genera un ambiente de incomodidad que echará a perder por completo toda la experiencia, y solo demostraría exceso de egocentrismo.

Existen otros asuntos que pueden arruinar una cita, pero estos errores son los más comunes, pero también los más sencillos de evitar con un poco de esfuerzo, pues si con ello conseguimos una segunda cita, pues lo mejor es tratar de llevarlo a cabo.

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